La terapia con virus oncolíticos es una forma de inmunoterapia contra el cáncer que utiliza virus para infectar y destruir selectivamente las células tumorales, estimulando al mismo tiempo las respuestas inmunitarias antitumorales. Este enfoque, denominado en ocasiones viroterapia oncolítica, se considera uno de los enfoques más prometedores en el tratamiento moderno del cáncer.
¿Qué son los virus oncolíticos?
Los virus oncolíticos son una clase única de virus capaces de destruir selectivamente las células cancerosas preservando en gran medida los tejidos sanos. Dado que muchas células tumorales presentan mecanismos de defensa antiviral alterados, estos virus pueden replicarse en el interior de las células malignas de forma mucho más eficiente que en el tejido sano.
Cómo funciona la terapia con virus oncolíticos
Para comprender el funcionamiento de la terapia con virus oncolíticos, es necesario examinar los mecanismos biológicos que permiten a ciertos virus infectar y destruir selectivamente las células tumorales. Las células cancerosas presentan con frecuencia mecanismos de defensa antiviral alterados, incluidos defectos en las vías de señalización del interferón y una regulación anormal de la inmunidad celular. Estas anomalías biológicas hacen que muchos tumores sean particularmente vulnerables a la infección por virus oncolíticos y constituyen el fundamento científico de la terapia con virus oncolíticos.
El mecanismo de acción de los virus oncolíticos implica varios procesos biológicos interrelacionados. Los más importantes de ellos son la destrucción directa de las células tumorales (lisis), la activación de la respuesta inmunitaria innata y la estimulación de la inmunidad antitumoral adaptativa.
- Lisis directa de las células cancerosas
- Respuesta inmunitaria innata
- Respuesta inmunitaria adaptativa
1. Lisis directa de las células cancerosas
Los virus oncolíticos destruyen directamente las células cancerosas al penetrar en la célula y utilizar su maquinaria para replicarse. A medida que el virus se replica, provoca la ruptura de la célula tumoral (lisis), liberando nuevas partículas virales en el tejido circundante. Este proceso destruye la célula cancerosa y puede desencadenar una respuesta inmunitaria, haciendo que el organismo sea más capaz de reconocer y atacar las células tumorales circundantes. La destrucción directa de las células malignas representa, por tanto, uno de los mecanismos clave que hacen de la terapia con virus oncolíticos un enfoque prometedor en el tratamiento del cáncer.
2. Respuesta inmunitaria innata
El sistema inmunitario innato representa la primera línea de defensa del organismo frente a las infecciones virales. Los virus oncolíticos infectan las células tumorales, lo que provoca la liberación de moléculas señalizadoras, incluidas citocinas, quimiocinas e interferones. Estas moléculas activan las células inmunitarias y desencadenan una respuesta inflamatoria en la zona tumoral.
Los virus oncolíticos estimulan las células del sistema inmunitario innato, entre ellas:
Células NK (Natural Killer)
Las células NK desempeñan un papel clave en la respuesta inmunitaria innata antitumoral. A través de receptores especializados, las células NK son capaces de reconocer las células infectadas o anormales y destruirlas.
Células dendríticas (DC) y macrófagos
Los virus oncolíticos contribuyen a la destrucción de las células cancerosas y liberan antígenos asociados al tumor — fragmentos de proteínas tumorales. Las células dendríticas y los macrófagos capturan estos antígenos, los procesan y los presentan a los linfocitos T y B. Esto activa los linfocitos, que aprenden a reconocer y destruir las células cancerosas, potenciando la respuesta inmunitaria antitumoral global.
3. Respuesta inmunitaria adaptativa
La respuesta inmunitaria adaptativa es la parte del sistema inmunitario que se activa al encontrarse con agentes extraños. Es más específica y está orientada a combatir amenazas concretas. El proceso implica linfocitos T, que destruyen las células infectadas, y linfocitos B, que producen anticuerpos. La inmunidad adaptativa también forma memoria inmunológica, lo que permite al organismo responder rápidamente a infecciones recurrentes o células cancerosas.
Como resultado, el sistema inmunitario comienza a reconocer las células tumorales de manera más eficaz, generando una respuesta inmunitaria antitumoral sistémica que puede extenderse más allá del sitio tumoral inicialmente infectado.
¿Qué virus oncolíticos se utilizan en el tratamiento del cáncer?
Varios tipos de virus oncolíticos se están investigando actualmente en ensayos clínicos e investigación en inmunoterapia oncológica. Estos virus difieren en sus propiedades biológicas, selectividad tumoral y mecanismos de activación inmunitaria. Los virus oncolíticos utilizados en la investigación del cáncer pertenecen a las siguientes familias biológicas de virus:
- Virus de la enfermedad de Newcastle (NDV)
- Virus de la bursitis infecciosa (IBDV)
- Adenovirus
- Virus del herpes simple (HSV-1, p. ej. T-VEC)
- Reovirus
En nuestra práctica clínica, utilizamos dos tipos de virus oncolíticos, caracterizados por una actividad selectiva contra las células tumorales, preservando en gran medida el tejido sano.
IBDV (Virus de la bursitis infecciosa)
El IBDV es un virus que puede infectar las células tumorales e inducir su destrucción, incluso a través de la alteración del metabolismo celular y la inducción de la apoptosis. Varios estudios han demostrado que el IBDV puede afectar preferentemente a las células malignas, lo que lo convierte en un sujeto de investigación prometedor en diferentes tipos de cáncer, incluida la enfermedad metastásica. Debido a estas propiedades, el IBDV suscita un interés creciente en la investigación sobre la terapia con virus oncolíticos.
NDV (Virus de la enfermedad de Newcastle)
El virus de la enfermedad de Newcastle (NDV) es uno de los virus oncolíticos más ampliamente estudiados. Varios estudios han demostrado que el NDV es capaz de infectar células tumorales y estimular la respuesta inmunitaria antitumoral. En nuestra práctica clínica utilizamos una cepa del virus de la enfermedad de Newcastle probada en 2017 y que ha demostrado la capacidad de infectar eficazmente las células tumorales.
¿Qué tipos de cáncer pueden tratarse con la terapia con virus oncolíticos?
La terapia con virus oncolíticos se estudia y aplica activamente en el marco de enfoques terapéuticos experimentales para diversos tipos de cáncer, entre ellos:
- Cáncer cerebral (p. ej., glioblastoma, astrocitoma)
- Cáncer de mama
- Cáncer de pulmón
- Cáncer colorrectal
- Melanoma
- Cáncer de páncreas
- Cáncer de estómago
- Cáncer de cuello uterino
- Sarcomas
Cómo se administra la terapia con virus oncolíticos
La terapia con virus oncolíticos puede administrarse de diferentes formas según el tipo de tumor, su localización y el protocolo de tratamiento seleccionado. El tratamiento se lleva a cabo según un protocolo individualizado determinado por el tipo de tumor, el estadio de la enfermedad y el estado general del paciente. En la práctica clínica se utilizan tanto métodos sistémicos como locales de administración del virus, así como sus combinaciones:
- Por vía intravenosa (mediante infusión)
- Por vía intratumoral (inyección directa en el tumor)
- Por vía intranasal (a través de la nariz)
- A través de un reservorio de Ommaya (para la administración en tumores cerebrales)
¿Quién puede ser candidato a la terapia con virus oncolíticos?
La terapia con virus oncolíticos puede considerarse en pacientes con diversos tumores sólidos. En muchos casos, los tratamientos estándar como la cirugía, la quimioterapia o la radioterapia se utilizan primero para reducir la carga tumoral, tras lo cual puede considerarse la terapia con virus oncolíticos.
Este enfoque también puede utilizarse cuando un tumor ha desarrollado resistencia a la quimioterapia u otras formas de tratamiento estándar. La decisión de administrar la terapia se toma de forma individual tras revisar los datos médicos del paciente, incluido el tipo de tumor, el estadio de la enfermedad y el historial de tratamientos previos.
Virus oncolíticos en combinación con otros enfoques inmunoterapéuticos
La terapia con virus oncolíticos puede utilizarse no solo como tratamiento independiente, sino también en combinación con otros enfoques inmunoterapéuticos orientados a potenciar la respuesta inmunitaria antitumoral del organismo.
Virus oncolíticos con inhibidores de puntos de control inmunitario
Tras completar un ciclo de terapia con virus oncolíticos, los inhibidores de puntos de control inmunitario pueden considerarse como la siguiente etapa del tratamiento. Este enfoque secuencial se basa en las características de sus mecanismos inmunitarios: la activación inmunitaria temprana durante la administración simultánea puede reducir la eficacia de la terapia viral. En esta estrategia, la terapia viral aumenta la visibilidad de las células tumorales para el sistema inmunitario, mientras que los inhibidores de puntos de control ayudan a superar la inmunosupresión inducida por el tumor. Como alternativa a los fármacos inhibidores de puntos de control, también puede considerarse la inmunoterapia mediada por citocinas (CMI).
Virus oncolíticos y vacunas anticancerosas
La combinación de la terapia con virus oncolíticos y las vacunas anticancerosas se investiga activamente y se considera un enfoque terapéutico prometedor. Los virus oncolíticos inducen la destrucción de las células tumorales y la liberación de antígenos tumorales, mientras que una vacuna anticancerosa creada a partir del propio tejido tumoral del paciente puede ayudar al sistema inmunitario a reconocer estos antígenos y generar una respuesta inmunitaria más potente y dirigida contra las células cancerosas.
Posibles beneficios de la terapia con virus oncolíticos
- Puede utilizarse tras el tratamiento estándar para actuar sobre las células tumorales residuales
- Puede tener actividad en tumores resistentes a la quimioterapia
- Puede combinarse con otros enfoques inmunoterapéuticos
- Generalmente bien tolerada por muchos pacientes
- Puede aplicarse a diversos tipos de tumores sólidos



